Endre Ernö Friedmann nació en
Budapest el 22 de octubre de 1913. Forzado al exilio con 17 años a causa de sus
ideas plíticas de izquierdas, se refugió en Berlín. En 1933 conoció a la
alemana Gerda Taro y juntos inventaron al Robert Capa que conocemos (cápa significa tiburón en húngaro y kapa, arado). Podría concluirse que el
fotógrafo habría elegido este seudónimo para labrarse un porvenir o comerse la
vida a dentelladas…
Cuando Robert Capa llegó a España
en agosto de 1936 con su compañera y ya pareja, Gerda Taro, era un fotógrafo
independiente dispuesto a cubrir la guerra civil española para la prensa
francesa. Ambos comenzaron a fotografiar a guerrilleros, tratando siempre de
transmitir un apoyo al derrocamiento del franquismo y un total compromiso con
la causa republicana. Jugaban a que el conflicto español no era una simple
guerra civil, sino algo más allá, con ramificaciones por toda Europa. Su
trabajo sirvió para conocer de primera mano la gloria y las atrocidades de la
guerra.
Uno de los temas preferidos de la
prensa extranjera durante el primer verano de la guerra civil, fue la aparición
de las milicianas armadas. Capa y Taro se trasladaron a Barcelona para asistir
a un entrenamiento de estas mujeres en fusil y pistola.
Fotografía de Gerda Taro. Fuente: "Robert Capa, Las huellas de una leyenda"
Las fotografías de Capa de este
periodo movilizaron al lector francés, que encontraba en esas imágenes de la
guerra civil española un componente mayor de información, acción y emoción. Durante
1936 y 1938 se forjó una reputación internacional y el semanal inglés Picture Post le calificaría como “el fotógrafo más grande de guerra del mundo”.
Gracias a Jaume Miravitlles,
comisario de propaganda de la Generalitat de Cataluña, Gerda Taro y Robert Capa
pudieron desplazarse por las carreteras del país e ir capturando imágenes de
milicianos en Aragón. Sin embargo, este frente está muy estático y deciden ir a
Andalucía. En Espejo, un pueblo cercano a Córdoba, Capa encontrará el instante
que le hará uno de los fotoperiodistas más importantes de la historia.
Fotografía de Robert Capa. Fuente: "Robert Capa, Las huellas de una leyenda"
Según Cynthia Young, responsable
de su archivo fotográfico en Nueva York, sin la fotografía de “Muerte de un
miliciano”, su carrera no habría sido lo mismo. A pesar de los numerosos
descubrimientos estos últimos años de fotos y negativos de Capa, el negativo de
esta fotografía, que ha hecho correr tanta tinta, sigue en paradero
desconocido.
El misterio no acaba ahí, sino
que muchos se cuestionan hasta la certeza de que esta fotografía fuera tomada
en el momento exacto en el que un miliciano es abatido. Manifiestamente y según
el archivo de imágenes del mismo día, hasta el momento no había señales del
enemigo: los milicianos posan para los reporteros hasta el momento del supuesto
drama. Además, Robert Capa fotografió a otro miliciano ese mismo día y cayendo
muerto en el mismo sitio que el de la famosa foto.
De hecho, esta fotografía fue
poco publicada durante la Guerra Civil y nunca en España a pesar de que la
utilización de fotos de víctimas civiles era constante en la propaganda
republicana. Sin embargo, e independientemente de la realidad que la imagen
escondiera, los servicios de censura en época de guerra evitaban a toda costa
mostrar soldados de su bando muertos: un miliciano abatido no habría sido muy
alentadora.
Capa comentó personalmente su
foto en un artículo de New York World-Telegram en 1937: “No hace falta ningún trucaje para hacer fotos en España. Solo hay que
dejar la cámara. Las fotos están allí y basta cogerlas. La verdad es la mejor
imagen, la mejor propaganda”.
En 1976, Jaume Miravitlles
escribió a propósito del Miliciano caído:
“Se ha hablado de un montaje. No es
verdad. La reveló en los laboratorios del comisario de propaganda de la
Generalitat de Cataluña y vino a enseñármela. Me quedé literalmente fascinado y
sorprendido por una escena hasta entonces inédita en la historia de la
fotografía”.
El marco de la fotografía era desconocido
hasta que un historiador español, Mario Brotons, apuntó que la imagen fue
tomada en Cerro Muriano y que el miliciano caído era Federico Borrell García. Investigaciones
posteriores han desmentido esta afirmación que toda la prensa acogió en 1996. El
lugar en el que Capa sacó su cámara aquel día fue Espejo. Posteriormente, tres
investigadores precisarán el lugar exacto de la toma.
Problema: no hubo ningún
combate en aquella fecha ni en aquel lugar.
“If your photographs aren't good enough, you're not
close enough.” Robert Capa.
BIBLIOGRAFÍA
·Círculo de Bellas Artes de
Madrid. (2016). Capa en color. Recuperado
en noviembre de 2016, web:
http://www.circulobellasartes.com/exposiciones/capa-en-color
· Lebrun, B. & Lefebvre, M.
(2011). Robert Capa. Las huellas de una
leyenda. Malasia: Lunwerg
·Magnum Photos. (2000). Robert
Capa. Recuperado en noviembre de 2016, web: https://pro.magnumphotos.com/C.aspxVP3=CMS3&VF=MAGO31_9_VForm&ERID=24KL535353
·Torres, L. (2014). Robert Capa, de
la Guerra Civil a la guerra en color. RTVE. Recuperado en noviembre de 2016, web:
http://www.rtve.es/noticias/20140326/robert-capa-se-hizo-nombre-reputacion-como-fotografo-guerra-civil-espanola/898501.shtml
·Young, C. (2015). En
el paso de Robert Capa. Reporteros Sin
Fronteras, 50, 51.
LUGARES DE INTERÉS
·Exposición en el Círculo de
Bellas Artes de Madrid: Capa en color.
Abierta hasta el 15 de enero de 2017. Precio: 4 euros.

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