jueves, 24 de noviembre de 2016

EL HAMBRE RETRATADO POR KEVIN CARTER


Niña y buitre en Sudán. Fotografía de Kevin Carter. Fuente: ABC


El sudafricano Kevin Carter no se suicidó por la presión de haber tomado la fotografía que le dio el Pulitzer en 1994. No lo hizo a pesar de las críticas que llovieron a costa de esa imagen. Las críticas eran infundadas y ninguna de esas personas que se atrevían a abrir la boca por aquellos tiempos había estado allí.

La imagen que captó Carter es un símbolo de la crudeza vivida en muchos países de África por los niños, en este caso en Sudán. Sin embargo, esta es la interpretación, pero, ¿se ajusta a la realidad? Mientras el mundo occidental acusaba al fotógrafo de buscar la instantánea que le diera el éxito y algunos como ABC escribían palabras como estas: “Mercenarios en busca de premios Pulitzer o dinero, como demostró Kevin Carter en 1993 al fotografiar a un niño moribundo en Sudán mientras un buitre esperaba su final, sin que hiciese nada en absoluto porque, al parecer, ayudar al pequeño no habría tenido tanto impacto en las conciencias occidentales como capturar una instantánea”, Carter no hizo nada inmoral: la niña estaba defecando a las puertas de un centro de alimentación de la ONU. Vaya, que estaba en el “servicio natural” haciendo sus necesidades y no corría ningún tipo de peligro. El buitre simplemente esperaba para alimentarse de los excrementos.

Sin embargo, por mucho que Carter explicó la situación, aquellos que jamás habían puesto un pie en el país y seguramente no se habían preocupado de la situación de muchos niños desnutridos allí, pusieron el grito en el cielo cuando en marzo de 1993, The New York Times publicó esta foto en portada. El hambre que sufría esa niña fue la culpa que el fotógrafo tuvo que asumir. Como si él realmente hubiera sido un ser despiadado que no ayudó a la pequeña en su lecho de muerte.

Todos sabemos que es fácil hablar sin conocer, pero esto le costó muy caro a Carter, cuya carrera se vio injustamente infravalorada. A pesar de esta idea, contraria a la mayor parte de artículos que circulan sobre el caso, es muy mencionada la frase del fotógrafo cuando recogió el Premio Pulitzer: Es la foto más importante de mi carrera, pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña.” Es decir, la primera teoría defendida por el fotógrafo español Luis Davilla, quedaría descuadrada con esta frase: si Carter hizo lo correcto al tomar esta imagen, ¿por qué se excusaba de esta manera? ¿quería callar la opinión pública aceptando una falsa realidad? EL asunto se quedó en el aire y nunca se ha sabido qué es lo que ocurrió realmente, ya que el fotógrafo se suicidó un año después inhalando dióxido de carbono en su coche.

Muchos achacaron este comportamiento a que Carter se había visto aplastado por la culpa que le perseguía y había decidido quitarse del medio, pero lo cierto es que el fotógrafo no había tenido una vida fácil. Tuvo una infancia conflictiva, una mala relación con sus padres, era muy caótico y no era raro que perdiera parte de su trabajo en aviones o aeropuertos, arrasaba depresiones y, sobre todo, su compañero del Club de fotorreporteros Bang-Bang, Ken Oosterbroek acababa de ser asesinado.

Sea cual sea la verdad sobre la fotografía, lo que es cierto es que Kevin Carter tenía órdenes estrictas de no acercarse a nadie por poder contraer alguna enfermedad y, además, iba en todo momento rodeado de soldados, quienes no habrían permitido que se acercara más a la niña.

Carter se centró en hacer su trabajo y, aunque no fuera de la manera deseada, transmitió al mundo entero la situación que se vivía en Sudán del Sur. Pero el mundo no estaba preparado para asumirlo y decidió acusarle.







BIBLIOGRAFÍA

·Viana, I. (2010). El "buitre" de Kevin Carter a escena. ABC. Recuperado en noviembre de 2016, web: http://www.abc.es/20100219/historia-/buitre-kevin-carter-escena-201002191024.html

·El Mundo. (2007). Carter no se suicidó por esta foto. Suplemento Crónica. Recuperado en noviembre de 2016, web: http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/595/1174777207.html

·Neal, L. (2016). How photojournalism killed Kevin Carter. Revista Ati. Recuperado en noviembre de 2016, web: http://all-that-is-interesting.com/kevin-carter


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